Venezolanos se van, pero les cierran paso en la frontera norte

Venezolanos se van, pero les cierran paso en la frontera norte

Tulcán -

La presencia de centenares de venezolanos caminando por la vía Panamericana en los últimos días, intentando llegar a la frontera con Colombia, prende las alarmas no solo en Carchi, sino en poblados fronterizos colombianos, donde comuneros y militares refuerzan los controles para cerrarles el paso y no permitirles que ingresen a ese territorio.

La Policía carchense reconoce que existe un masivo retorno de migrantes que no solo vienen de Guayaquil, sino de diferentes sectores del país o del Perú, razón por la que puso en marcha estrategias para garantizar la seguridad ciudadana.

Un helicóptero y un avión Súper Tucano ecuatorianos sobrevuelan la frontera (168 km) para persuadir e identificar a las personas que intentan cruzar por más de 37 pasos fronterizos que unen a Ecuador con Colombia.

En las poblaciones fronterizas colombianas que conectan con Tulcán, los habitantes bloquearon las entradas con cadenas y montículos de tierra para que los coyoteros no movilicen en vehículos a grupos de extranjeros desde Carchi.

Este sábado, las autoridades indígenas y militares colombianos retuvieron a 30 venezolanos, una vez que habían superado territorio ecuatoriano y arribaron a esa región, y los entregaron en la parroquia fronteriza de Urbina, en Ecuador, a cinco minutos del puente de Rumichaca.

Según los moradores de esas comunidades vecinas, ingresan diariamente por trochas, picas y río unos 250 migrantes desde Tulcán, advierten además que por información de inteligencia militar este número podría triplicarse en los próximos días.

Jairo Rodríguez, oriundo de Maracaibo, quien arribó desde Machala a Tulcán, cuenta que muchos de sus compatriotas están en camino y que optaron por no seguir en Ecuador debido a que no hay trabajo, no cuentan con dinero y no tienen para pagar los arriendos.

“Vamos decididos a cruzar la frontera como sea y utilizando cualquier tipo de acceso”, dice angustiado. Con él se moviliza un grupo de diez personas que aspiran a llegar a Cúcuta, en la frontera colombo-venezolana, en los próximos días.

Una de las preocupaciones de los carchenses es que los migrantes no utilizan medidas de protección y al no lograr alcanzar la frontera colombiana resuelven quedarse en Tulcán.

En Julio Andrade y Huaca, a 20 km de Tulcán, las autoridades decidieron colocar alambre de púas y vallas para evitar que los caminantes entren a esta población.

Piden al Ministerio de Transporte asumir la responsabilidad de la migración como tema de Estado.(I)