Morosidad en el Banco de Desarrollo llegó al 6 % en 2024, pero se ha recuperado en los primeros meses de 2025

El Banco de Desarrollo del Ecuador (BDE) es un actor clave para el financiamiento de los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD). Con excepción de Quito y Guayaquil, el 80 % de la obra pública de los gobiernos locales se financia con recursos de la institución.
El gerente general del BDE, Carlos Rivera, indicó que en 2024 se duplicaron los créditos otorgados a los GAD. No obstante, la compleja situación económica que atravesó el país complicó la liquidez de los gobiernos locales por retrasos del Ministerio de Finanzas, lo que a su vez aumentó la morosidad en el banco.
Para mediados de 2025, la entidad prevé poner en funcionamiento un nuevo programa para atender emergencias causadas por desastres naturales.
¿Cómo le fue al banco en 2024?
En 2024 se inició una serie de reformas estructurales bajo la visión de que el crédito público en un banco de desarrollo no puede ser concebido únicamente como una operación financiera, sino más bien como un impulsor del desarrollo de la estabilidad económica, del crecimiento económico y de la equidad territorial. Hicimos una serie de ajustes en evaluación de proyectos, en metodología de cálculo de cupo de endeudamiento, que nos permitió incrementar la cartera de créditos de $ 233 millones a $ 485 millones. Duplicamos la colocación de créditos y la aprobación de financiamientos.
¿Cuáles fueron los proyectos más emblemáticos a los que se destinaron recursos el año pasado?
Aprobamos la primera fase del Plan Maestro de Agua Potable y Alcantarillado de Jipijapa, con una inversión de $ 10,6 millones. Aprobamos un financiamiento por $ 15 millones para la vía Machala-Pajonal. También aprobamos $ 12,3 millones para el adoquinado de los barrios Ñucanchi Wasi y Los Sauces, en El Coca. Hemos avanzado en soluciones de programas de agua potable en Muisne. En maquinaria para el GAD provincial de Esmeraldas y de El Oro. También para la empresa Astinave, de Guayaquil. Hemos dado a educación $ 4,9 millones a la Universidad Técnica de Ambato.
¿Qué metas se han planteado para 2025?
Estamos más o menos manteniéndonos en la misma relación, cerca de $ 500 millones. En función del avance de la economía iremos incrementando los techos presupuestales.
¿Hacia dónde destinan más los recursos los GAD?
Saneamiento ambiental son $ 145 millones, incluye los programas de agua potable y alcantarillado. En vialidad hemos dado $ 232 millones, de hecho, es el primer sector más importante. La suma de todo el resto es infraestructura urbana y demás.
Excluyendo a Quito y Guayaquil, ¿en qué porcentaje cubre el financiamiento que da el banco a los GAD?
Exceptuando a Quito y Guayaquil, que tienen otra estructuración financiera, 4 de cada 5 dólares, es decir, el 80 % de la obra pública que hacen los gobiernos locales provienen del financiamiento del Banco de Desarrollo.
El Ministerio de Finanzas mantiene retrasos con algunos GAD, ¿cómo está haciendo el banco con esta situación?
El año pasado se generaron una reestructuración y un cruce de deudas de los gobiernos locales con el Banco de Desarrollo y con el Ministerio de Economía y Finanzas. El ministerio, por las deudas que tenía con los gobiernos locales, emitió un bono con las mismas características de plazo, tasa de interés, de las deudas que tenían los gobiernos locales con el banco. Esto implica aliviarle la carga financiera al gobierno local, al bajarle la estructura de endeudamiento, la posibilidad de incrementar el cupo de endeudamiento más los consabidos efectos de cruce de deuda, que son de liquidez y de apertura de nuevas operaciones. Esa fue una operación muy importante en 2024 y que está abierta, activa, para cualquier gobierno local.
¿Cuántas deudas se pudieron cruzar y cuántos GAD se beneficiaron?
El cruce de deuda se llegó a $ 139 millones y benefició a 19 GAD provinciales y ocho municipales.
¿Cómo se encuentra la tasa de morosidad?
El retraso de las transferencias del Ministerio de Finanzas, evidentemente, genera un descalce para los gobierno locales. (Desde el banco) nos hemos ido activando con una gestión personalizada de las gerencias de cada sucursal con los gobiernos locales para ir generando o minimizando la posibilidad de un incremento de la cartera vencida. Tuvimos un cierto repunte y un cierto incremento de la cartera vencida, pero nos activamos en operaciones.
¿En qué nivel cerró la morosidad en 2024?
El saldo en mora o el índice de mora estuvo en el 6 %. Nuestro promedio histórico es del 1,5 %. Por la naturaleza del banco existen operaciones grandes que cuando entra esa operación en mora afecta a toda la cartera, pero no es una situación generalizada de todos los municipios, sino casos muy puntuales que eventualmente tuvieron algún inconveniente en su flujo de caja.
Congope insta al ministro de Economía a desembolsar los pagos pendientes a nueve provincias
¿Por qué subió tanto?
La situación en general del país, un poco. Ciertos rezagos en las transferencias determinan que los gobiernos locales también no cuentan con la totalidad de recursos para sus deudas. Eso genera un cierto atraso, pero que son porcentajes todavía extremadamente manejables, prudentes, son normales a una situación de coyuntura económica como la que hemos tenido. No genera ninguna alarma roja en nuestro ente de control. Para febrero de 2025 la mora bajó al 5 % y en marzo cerramos en el 4,47 %, es más cercano a nuestro promedio histórico.
¿Qué lectura les deja que la tasa de mora se acortara en estos primeros meses?
Que la situación económica del país está regularizándose. Está dinamizándose el flujo de recursos en general, de la colectividad a los gobiernos locales, del Ministerio de Economía a los gobiernos locales. Es más bien un indicio, una suerte de reactivación de la actividad económica que permite que los gobiernos locales cuenten con los recursos necesarios para cubrir sus deudas.
¿Qué resultados dejó los beneficios de la Ley de Alivio Financiero?
Están abiertas las posibilidades. No ha habido una acogida muy fuerte de parte de los gobiernos locales. Entiendo que no le vieron la posibilidad, porque la Ley de Alivio Financiero era no pagar tres meses (al banco). Algunos gobiernos consideraron que podían caer en mora o, en su defecto, estructurar financieramente su propia institución y cubrir los gastos. Se han atendido a cuatro clientes mediante el mecanismo de alivio financiero, con el diferimiento de cuotas por 90 días, sumando entre ellos pagos diferidos por $ 1,5 millones mensuales.
¿Hay algún programa o se piensa hacer algo por el tema de los desastres naturales?
El Banco de Desarrollo no era el mejor actor para una situación de desastre o de emergencia. Consciente de esa realidad, estamos delineando un programa de atención de emergencias. Hemos dado los pasos adecuados, que van desde la búsqueda de financiamiento, asignación de recursos de contraparte y estamos estructurando fuentes de financiamiento internacionales. Significa que el Banco de Desarrollo se active en una emergencia, sin necesidad de preparar un proyecto, sino básicamente con la recuperación o reconstrucción de la infraestructura física dañada. No salimos de nuestro core business, que es el financiamiento de la inversión pública.
¿Para cuándo esperan tener listo el programa?
Aspiramos que hasta mediados de año este programa esté totalmente activado. De las utilidades del banco estamos destinando un monto de dinero para atención de emergencias y que eso sirva como contraparte de las líneas de financiamiento internacionales que estamos buscando para tener un fondo más grande.
¿Con cuánto dinero arrancaría ese fondo?
Yo pensaría que con unos $ 10 millones. (I)
Comments (0)