La ola verde opera mejor en Guayaquil que en Quito

La ola verde opera mejor en Guayaquil que en Quito

Martes 19 de octubre, en Quito. En la av. De La Prensa, entre Tufiño y Amazonas, hay 13 cuadras. A las 07:34 (hora pico), el tráfico es pesado y recorrer ese tramo puede tomar hasta 9 minutos.  

En ese trayecto, los vehículos deben cruzar siete intersecciones con semáforo. La luz verde se sincroniza en al menos tres puntos, pero el tráfico no avanza en horas pico. El cambio en uno de sus semáforos puede tardar hasta 40 segundos.    

A las 07:39, entre las calles Tufiño y Vaca de Castro, el tráfico no avanza. Entre ambas transversales hay una sola cuadra, pero cruzar el tramo toma 1 minuto con 39 segundos.  

El tiempo para llegar a la Vaca de Castro no es el necesario para que la sincronización con el semáforo anterior permita cruzar las dos cuadras. En la mañana, el tráfico se concentra en el sentido norte-sur. 

En el Distrito hay 1 016 intersecciones con semáforos. De ellas, 710 (70%) están centralizadas y son operadas desde el Centro de Gestión de la Movilidad de la Empresa Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop). El restante 30% funciona de forma aislada.  

Desde allí se busca que el tráfico fluya y una de las medidas usadas es la llamada ‘ola verde’. Consiste en que varios semáforos de una misma vía cambien a esa luz para permitir el paso y reducir la congestión.   

En Quito, en la av. De La Prensa, se registra gran cantidad de semáforos entre la Tufiño y la av. Amazonas. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

Según el personal de la Epmmop, no es posible echar mano de esa acción al 100%. “Significaría penalizar la circulación de transversales, lo cual generaría congestión debido a la geometría de Quito”.  

Para calibrar los semáforos se toma como referencia la vía principal, y los tiempos para otorgar el paso dependen de la cantidad de vehículos que circulan. Por esto consideran que la ola verde funciona en vías sin muchas transversales. 
  
Por ejemplo, en la 10 de Agosto la ola verde se inicia en todos los semáforos, en ambos sentidos, desde la Colón hasta la Santiago. En las intersecciones no hay muchos autos.   

En Guayaquil, este mecanismo sí ha dado resultado en las avenidas Quito y Machala, en el centro. Ambas tienen 2 km y siete carriles. En total, cada una cruza por 37 intersecciones.

En horas pico, al igual que en Quito, se forman largas columnas. Pero pese a eso y desde cualquier punto de esas vías, es común ver cómo los semáforos cambian a verde de forma escalonada y el tránsito fluye. 

La Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) ha mejorado la calibración de los semáforos del cruce de estas avenidas y para controlarlos se han conectado reguladores, para ordenar los cambios de luces.   

Es un sistema inteligente que se gestiona mediante el software TransSuite, una plataforma de control de tránsito usado en Nueva York, California, Montreal, Toronto y Riad. 

La calibración de los semáforos se determina cada año o según la necesidad; es decir, cuando hay cambios de sentido o peatonalización de vías. 

Katiuska Barreno, directora de Planificación de Movilidad de la ATM, explica que tienen un Sistema Inteligente de Transporte (ITS), que mide el tiempo que les toma a los autos recorrer una vía. Cada una de las dos avenidas puede tomar hasta 10 minutos, dependiendo del tráfico, y están sincronizadas cada siete cuadras.

“Ha dado resultados positivos, como la disminución de 9 minutos a 5 minutos, después de la ola verde”, dice Barreno.   

Ella añade que el sistema de ola verde se monitorea a diario y se sincroniza con estudios que determinan la cantidad de cuadras, a fin de lograr un equilibrio entre las vías principales y las secundarias.   

Frente a esa experiencia, la Epmmop señala que no es posible comparar Quito con Guayaquil, por tener diferentes topografías. En esta última “hay vías muy amplias de 4 carriles o más, rectas en tramos largos y con calles transversales de poco tráfico”. 

Roberto Custode, experto en movilidad, sabe que el problema de la capital es simple: que no cuenta con la tecnología suficiente para obtener los datos, que deben alimentar el modelo matemático que usa el sistema de semáforos adaptativos. 

Considera que la información que se tiene es solo una aproximación y eso, en varias ocasiones, es insuficiente. Como consecuencia, el activar la ola verde en vías que parecen idóneas, no siempre funcionan porque el tráfico no avanza.

Otro factor que pesa en la semaforización, según Custode, es que Guayaquil tiene una sola autoridad de tránsito, mientras que en Quito intervienen cuatro dependencias: Epmmop, la Agencia Metropolitana de Tránsito, la Secretaría de Movilidad y la Empresa de Transporte de Pasajeros.

El alcalde Santiago Guarderas analiza un posible regreso al Hoy No Circula con restricción para dos placas por día. Eso significaría más autos en las vías. En Quito se estima que el parque automotor supera los 450 000 vehículos.

Según la Epmmop, en horas pico el volumen vehicular en algunas vías supera la capacidad vial de la misma.